Pascal es un perro de apenas un año de edad que fue torturado por dos niños que lo sumergieron en pegamento industrial y lo arrastraron por el barro para después dejarlo en la calle abandonado.

La historia sucedió en Turquía, donde un equipo de rescate de 'He'Art of Rescue de Estambul' se hizo cargo del animal, que se encontraba petrificado por la mezcla del pegamento con la tierra.

El rescate de Pascal, un cachorro al que embadurnaron con pegamento por 'diversión'

El perro estaba recubierto de una masa tan dura como el cemento que le impedía moverse, exceptuando la lengua, con la que el pobre animal intentaba lamerse el resto del cuerpo.




Cuando Pascal llegó al veterinario, los médicos se dieron cuenta de que la única forma de salvarle la vida era raparle el pelo por completo. Lo que no se esperaban era el estado en el que el animal tenía la piel, abrasada y en carne viva debido a las heridas que los productos químicos le habían ocasionado.

Los veterinarios decidieron someter al perro a una serie de baños medicinales para intentar recuperar su piel y su pelo.



La recuperación de Pascal fue doble: por un lado tuvieron que hacerle una recuperación física y, por otro, psicológica, ya que todas estas malas experiencias provocaron que Pascal se volviera inseguro, desconfiado y muy miedoso ante cualquier persona.



Tras dos semanas de recuperación, Pascal reaccionó de forma sorprendente. Ahora el animal disfruta de una nueva vida, en un nuevo hogar, con una familia española donde vive feliz disfrutando de las playas y correteando libremente. Su aspecto físico es inmejorable y la sonrisa que se puede ver en su cara era impensable hace solo unos meses.